El xantelasma es una afección cutánea que se manifiesta como placas amarillentas o blanquecinas alrededor de los párpados, particularmente cerca del lagrimal.
Aunque no suele representar un problema de salud grave, muchas personas buscan eliminar el xantelasma por razones estéticas o por preocupación sobre su origen.
En este artículo, te explicamos qué lo causa, qué tratamientos existen y si es posible prevenir su reaparición.
¿Qué es el xantelasma?
El xantelasma palpebrarum es una acumulación de lípidos (grasas) bajo la piel que forma pequeñas protuberancias de color amarillo o beige.
Estas lesiones se desarrollan con mayor frecuencia en los párpados superiores o inferiores, y aunque son benignas, pueden generar incomodidad estética y, en algunos casos, estar asociadas con alteraciones del metabolismo lipídico.
Se trata de una forma de xantoma, una condición cutánea relacionada con trastornos en el metabolismo de las grasas. Afecta tanto a hombres como a mujeres, especialmente a partir de los 40 años.
Causas relacionadas con el colesterol y la genética
Aunque el xantelasma puede aparecer en personas con niveles normales de colesterol, en muchos casos se asocia con:
- Hipercolesterolemia: niveles altos de colesterol LDL (colesterol “malo”) en sangre.
- Dislipidemias familiares: condiciones hereditarias que afectan la forma en que el cuerpo procesa las grasas.
- Diabetes tipo 2 y enfermedades hepáticas: que alteran el metabolismo lipídico.
- Factores genéticos: algunas personas tienen una predisposición genética al xantelasma, independientemente de su perfil lipídico.
Por eso, cuando aparece xantelasma, se recomienda realizar un análisis de sangre para evaluar el colesterol y otros marcadores relacionados.
Tratamientos para eliminarlo
Cuando el paciente tiene síntomas o sospechas de padecer este tipo de lesiones en los párpados, es esencial que acuda al oftalmólogo para descartar otro tipo de lesiones de mayor gravedad.
Para diagnosticar los xantelasmas, el médico especialista hará un examen oftalmológico completo para analizar la protuberancia de la piel.
Por otro lado, el oftalmólogo le realizará una analítica de sangre completa o le remitirá a otro especialista para determinar las posibles causas de los xantelasmas y descartar cualquier enfermedad metabólica.
Láser CO2
El láser de dióxido de carbono (CO2) es una de las técnicas más utilizadas para eliminar el xantelasma de forma precisa y controlada. Funciona vaporizando las capas superficiales de la piel afectada, promoviendo la regeneración del tejido.
Ventajas:
- Procedimiento rápido y ambulatorio.
- Recuperación relativamente rápida.
- Menor riesgo de cicatrices si es aplicado por profesionales capacitados.
Riesgos:
- Enrojecimiento o hiperpigmentación temporal.
- Posible recurrencia de las lesiones con el tiempo.
Cirugía estética
La escisión quirúrgica es otra opción eficaz, especialmente en casos donde las lesiones son profundas o grandes. El especialista realiza una pequeña incisión para extraer el tejido afectado.
Ventajas:
- Eliminación completa de la lesión en un solo procedimiento.
- Útil en casos severos o recurrentes.
Riesgos:
- Posibilidad de cicatriz visible.
- Mayor tiempo de recuperación comparado con el láser.
Cremas despigmentantes
Algunas cremas dermatológicas formuladas con ácido tricloroacético (TCA), ácido glicólico o tretinoína pueden ayudar a atenuar el aspecto del xantelasma, aunque su eficacia es limitada en comparación con el láser o la cirugía.
Ventajas:
- Tratamiento no invasivo.
- Puede combinarse con otros métodos.
Riesgos:
- Resultados más lentos o parciales.
- Irritación cutánea si no se utilizan correctamente.
¿Puede volver a aparecer?
Sí, el xantelasma puede volver a aparecer, incluso después de haber sido eliminado con éxito. La probabilidad de recurrencia depende de varios factores:
- Control del colesterol y triglicéridos.
- Genética del paciente.
- Tratamiento inicial utilizado.
Por ello, es importante adoptar medidas de prevención que incluyan una dieta equilibrada, actividad física regular y seguimiento médico si hay antecedentes de dislipidemia.
Eliminar el xantelasma es posible gracias a tratamientos como el láser CO2, la cirugía estética o, en casos leves, con cremas específicas. Sin embargo, para evitar su reaparición, es fundamental tratar las causas subyacentes, como el colesterol alto o la predisposición genética.
Ante la aparición de estas lesiones, consulta con un oftalmólogo especializado que te oriente hacia la mejor opción para tu caso.
Recuerda que más allá de la estética, el xantelasma puede ser una señal de que algo en tu salud metabólica merece atención. Un enfoque integral es clave para lograr resultados duraderos y seguros.